Doble Nacionalidad y Presidencia: Preguntas y Respuestas

La postulación de Pedro Pablo Kuczynski a la Presidencia de la República ha generado gran debate sobre si una persona con doble nacionalidad puede postular a la Presidencia. A continuación me permito ofrecer algunas preguntas y respuestas para esclarecer la situación, al menos según mi parecer.

(En toda transparencia, advierto previamente que yo también soy un peruano con dos nacionalidades).

1. ¿Es legal que una persona con doble nacionalidad sea Presidente del Perú?

La respuesta es a esta pregunta es, en realidad, bastante simple: El artículo 110 de la Constitución es sumamente claro en señalar que para ser Presidente se requiere “ser peruano por nacimiento, tener más de treinta y cinco años de edad al momento de la postulación y gozar del derecho de sufragio”.

La redacción es similar a la que existe para el cargo de Congresista, en donde nunca hemos hecho problemas para elegir personas con doble nacionalidad, siendo el caso más conocido el ex Senador peruano-italiano Rafael Canevaro, protagonista del famoso Asunto Canevaro ante la Corte Permanente de Arbitraje Internacional.

En resumen, sí, es legal que una persona con doble nacionalidad sea Presidente del Perú.

2. ¿Pierde un peruano su nacionalidad cuando asume la nacionalidad de otro Estado?

La Ley de Nacionalidad, Ley 26574, establece en su artículo 7 que “la nacionalidad peruana no se pierde, salvo por renuncia expresa ante autoridad peruana”. Asimismo, de acuerdo con el artículo 31 del Reglamento de dicha Ley, Decreto Supremo 004-97-IN, “los peruanos de nacimiento que adopten la nacionalidad de otro país no pierden su nacionalidad, salvo que hagan renuncia expresa de ella ante autoridad competente” (es decir, la Dirección de Naturalización de la Dirección General de Migraciones y Naturalización – DIGEMIN). Asimismo, el Reglamento dispone que “las personas que gozan de doble nacionalidad, ejercen los derechos y obligaciones de la nacionalidad del país donde domicilian” y que “los peruanos por nacimiento que gozan de doble nacionalidad no pierden los derechos privativos que le concede la Constitución” (entre ellos, obviamente, el de ser elegido Presidente).

Existe, sin embargo, preocupación de algunos sectores por los juramentos que a veces debe realizar un peruano con doble nacionalidad para obtener la nacionalidad extranjera, como es el caso de la estadounidense, en donde la persona debe renunciar a todo vínculo con previos Estados. Sin embargo, una norma extranjera (que en el caso de Estados Unidos ni siquiera tiene rango de ley, sino que es un reglamento administrativo) no puede tener prevalencia por sobre la ley peruana. Hacerlo, sería someter los designios del pueblo peruano a la voluntad de una potencia extranjera. Hay muchas disposiciones de la ley extranjera que pretenden avocarse competencias en nuestro territorio que simplemente no reconocemos. De acuerdo con el artículo 2058 del Código Civil, nadie más que un Juez peruano puede decidir sobre derechos reales sobre predios ubicados en la República. Por ende, un juez extranjero aplicando ley extranjera puede haber querido decidir que tal o cual inmueble es de propiedad de tal o cual persona cuantas veces quiera, pero dicha determinación legal no podrá ni tendrá efectos legales en nuestro país, por el simple hecho de que no lo reconocemos como válido.

Pero en el caso particular de Estados Unidos, una cosa que salta a la vista es que el Juramento de Lealtad es básicamente un anacronismo que nunca ha sido ejecutado; es decir, Estados Unidos nunca ha requerido que un ciudadano estadounidense con doble nacionalidad lleve a cabo un procedimiento en su país de origen para renunciar a su nacionalidad por nacimiento. Es más, la Embajada de Estados Unidos en Lima no ha requerido a Pedro Pablo Kuzcynski que cese su campaña política en el Perú en virtud a su juramento y tampoco lo hizo cuando “PPK” fue Primer Ministro peruano.

3. ¿Sería correcto prohibir la participación de los candidatos con doble nacionalidad en las elecciones?

Como ya hemos visto, es perfectamente legal que un peruano de nacimiento con doble nacionalidad participe (y gane) en las elecciones presidenciales. Es más, a nivel comparado, existen casos como el canadiense, que ya ha tenido un Primer Ministro con doble nacionalidad, el canadiense-británico John Turner.

Sin embargo, hay quienes señalan –entre ellos las autoridades electorales- que ello debe cambiar y que los presidentes del Perú no deberían poder tener una segunda nacionalidad.

Uno de los argumentos es que una persona con doble nacionalidad puede tener un conflicto de lealtades hacia el Perú, favoreciendo los intereses de su “segunda patria”. Pero eso contrasta marcadamente con la reciente iniciativa de darle representación en el Congreso a los peruanos residentes en el extranjero. Si un peruano con doble nacionalidad es alguien en quien no se puede confiar porque será favorable a los extranjeros, ¿por qué dejamos votar a muchas de estas personas para elegir miembros del Congreso? Si el argumento fuese correcto, seguro elegirían candidatos y promoverían políticas que favorezcan a otros países, no al Perú.

Pero tal vez más importante, restringir derechos a los peruanos con doble nacionalidad podría ser una violación de sus derechos, pues serían ciudadanos “de segundo nivel”. En efecto, el Pacto de Derechos Civiles y Políticos señala en sus artículos 2 y 25 que todos los ciudadanos gozarán sin ninguna distinción basada en “raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, orígen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social” del derecho a “participar en la dirección de los asuntos públicos” y del derecho a “votar y ser elegidos en elecciones periódicas, auténticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores”. Ello quiere decir que si los peruanos desean elegir a un conciudadano que además tiene la nacionalidad de otro Estado, este candidato no debería ser discriminado en su derecho a ser elegido sólo por tener esta otra nacionalidad. De esto puede inferirse que el criterio a tener en cuenta es la de la libre expresión de la voluntad de los electores, no el de hacer renunciar a la persona a su segunda nacionalidad.

Como alguien que tiene actualmente una segunda nacionalidad, puedo afirmar que considerar que un peruano con doble nacionalidad es menos patriota o menos comprometido con su país que un peruano con una sola nacionalidad es infundado y no creo que genere un conflicto de intereses. Desde el momento en que una persona con doble nacionalidad se lanza a la presidencia del Perú y no a la presidencia de su segunda nacionalidad, está demostrando que es el Perú el país por el cual quiere trabajar y ayudar.

Esto claro, no significa que un doble nacional no tenga afecto por su segunda nacionalidad (y ojo que ni siquiera se tiene que ser nacional de un Estado para encariñarse con él: ¡lo vemos cada cuatro años en los mundiales!). Sea por motivos familiares (como es mi caso) o motivos de residencia prolongada, uno se encariña por la otra tierra y siente orgullo por su historia y alegría por sus logros: La segunda nacionalidad es parte de la personalidad del “nacional doble” y en buena parte hace que sea quien es. Pero eso no quiere decir que una vez electo el doble nacional vaya a privilegiar los intereses de otro país por sobre el país que lo ha elegido. Es simplemente un tema de honradez, seriedad y profesionalismo. Si una persona se lanza a la presidencia de un país, es porque sabe que debe hacerlo con fidelidad y lealtad, sin importar qué otras afiliaciones pueda tener en su vida (¡no sólo la afiliación nacional!). Y si el electorado no cree que las cosas vayan a ser así, simplemente no debería votar por ese candidato, pero la doble nacionalidad no es motivo para vetarlo de las elecciones. Es nada más y nada menos que una cuestión de voluntad popular.

Lo anterior se ve reflejado en la práctica: los Estados que tienen bajo su jurisdicción a personas con más de una nacionalidad, no los consideran “enemigos” ni “dignos de poca confianza”. Simplemente se estima que existe una nacionalidad efectiva y una no efectiva. En el Perú, por ejemplo, el Reglamento de la Ley de Nacionalidad señala que “las personas que gozan de doble nacionalidad, ejercen los derechos y obligaciones de la nacionalidad del país donde domicilian”.

De lo contrario, prohibamos a los de fe católica ser presidente porque darán favoritismos a la Iglesia Católica y/o al Estado Vaticano, a los de fe judía porque darán preferencia a Israel, a los que tengan ascendencia japonesa porque darán preferencia a los japoneses o a los que estén casados con belgas porque privilegiarán a ese Estado, o tal vez deberíamos prohibir también que los Congresistas y Ministros tengan doble nacionalidad (¡Canciller y Defensa por lo menos!), y los alcaldes y presidentes regionales (¡que ya hay algunos!), embajadores y cónsules, asesores presidenciales, jueces de la Corte Suprema, etc.

Es más, la cosa se pone incluso más complicada si tenemos en cuenta que todo peruano es un español en potencia gracias a la existencia de un Convenio de doble nacionalidad con ese país. A tal punto que el preámbulo del tratado señala que “los españoles y los peruanos forman parte de una comunidad caracterizada por la identidad de tradiciones cultura y lengua” que hace que “de hecho, los españoles en el Perú y los peruanos en España no se sientan extranjeros” señalando finalmente que “no hay ninguna objeción para que una persona pueda tener dos nacionalidades, a condición de que sólo una de ellas tenga plena eficacia, origine la dependencia política e indique la legislación a la que está sujeta” ¡Los propios peruanos no deberíamos ser presidentes del Perú porque no nos sentimos extranjeros con los españoles!

En la experiencia comparada, el camino de prohibir a los de doble nacionalidad servir en el Estado es uno complicado y lleno de críticas, que puede incluso degenerar en leyes como la increíblemente confusa nueva reforma constitucional egipcia post-Mubarak: El Presidente debe ser egipcio, no debe estar casado con una persona extranjera y sus padres deben ser egipcios que no tengan doble nacionalidad.

Francamente, si el miedo es que los Presidentes con doble nacionalidad puedan usar su nacionalidad para escudarse de la justicia peruana luego de sus mandatos, la solución no está en discriminar a la gente con doble nacionalidad, ¡sino está en votar por candidatos que no cometan delitos que procesar durante su gestión!

Alonso Gurmendi

 

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8 respuestas a Doble Nacionalidad y Presidencia: Preguntas y Respuestas

  1. [...] Presidencia y la doble nacionalidad Mi co-autor en este blog, Alonso Gurmendi, publicó ayer un artículo sobre la doble nacionalidad en los candidatos a la Presidencia de la República. En dicho [...]

  2. miguel dice:

    1- El abogado Guillermo Olivera ha solicitado la nulidad del DNI del ciudadano estadounidense PPK, por haber omitido que era ciudadano estadounidense cuando lo tramito. Fundamenta en forma contundente su solicitud. Te invito a leerla. fuente: Hildebrant en sus 13 viernes 25-03-2011.

    En esta dirección esta el articulo del semanario:

    y en esta otra dirección está la misma solicitud de nulidad:

    http://puntodevistaypropuesta.blogspot.com/2011/03/solicitan-cancelacion-del-dni-06477277.html

    2- El articulo 7 de la constitución al que haces referencia (ley 26574) pertenece a la constitución del 93. PPK renuncio la nacionalidad peruana, desde el anio 1982 (“que renuncio absolutamente y por completo y abjuro toda lealtad y fidelidad a cualquier … estado o soberanía extranjera de quien o del cual haya sido sujeto o ciudadano antes de esto”),para ser director del First Boston Internacional el anio 82 cuando regia la constitucion del 79, por tanto el 93 PPK ya no era ciudadano peruano y no podia acogerse a la doble nacionalidad. te adjunto esta dirección.

    http://cavb.blogspot.com/2010/12/kuczynski-oculta-que-abjuro-la.html

    Si tuvieras información que desmintiera lo que en esas paginas dice, te agredeceria que las publicases.

  3. Alonso Gurmendi dice:

    Hola Miguel,

    Antes que nada, gracias por el comentario. Sobre el mismo, mi post no tiene por propósito defender la causa de PPK, simplemente hacer un análisis de lo que creo es lo más justo. Sin embargo, en relación a tu pregunta, lo primero que puedo decir es que no sé cuándo es que PPK se hizo estadounidense. La fuente que citas dice que por diversos motivos “tiene que haber sido” en 1982, pero es al final de cuentas una suposición.

    Luego, sobre la declaración de impuestos que señalas, te invito a re-leerla. Al menos de la copia que proporciona Hildebrandt, PPK declara no ser un “non-resident alien”, es decir, que no es un “extranjero no domiciliado”. Eso puede significar que (i) es un nacional de EEUU no domiciliado o (ii) es un extranjero domiciliado, y ambas opciones son perfectamente posibles sin renunciar a la nacionalidad peruana. Eso, en sí, no demuestra que PPK haya dicho que no es peruano: Evidentemente, si PPK es ciudadano peruano-estadounidense, es 100% peruano y 100% estadounidense, dependiendo de qué nacionalidad está ejerciendo. No hay nacionalidad a medias y si a PPK le preguntan en EEUU de qué nacionalidad es, decir “estadounidense” no es mentir ni renegar su nacionalidad peruana.

    Sobre la Constitución de 1979, tengo que ponerme del lado del Jurado Nacional de Elecciones en esta (te invito a leer la resolución que adjunto al artículo http://es.scribd.com/doc/48000162/JNE-tacha-PPK-infundada). La Constitución de 1979 en ningún momento regula la renuncia a la nacionalidad. Simplemente establece que “el peruano que adopta la nacionalidad de otro país latinoamericano o la española no pierde la nacionalidad peruana”. Eso no quiere decir que el peruano que adopta la nacionalidad de cualquier otro país pierde la nacionalidad peruana, eso sería distinguir donde la Constitución no distingue. Lo que la Constitución dice es que el ejercicio del derecho de la nacionalidad y la doble nacionalidad se desarrollará en las leyes. Al no haber una ley de nacionalidad hasta 1996 (salvo la 9148 de 1940 sobre naturalización que no dice nada útil al caso http://www.minjus.gob.pe/SPIJ/Textos-PDF/Leyes/1940/Agosto/09148.pdf) tendríamos que interpretar la Constitución sistemáticamente, y según su art. 2 inciso 19, nadie puede ser despojado de su nacionalidad, por lo que no podríamos alegar que hay una especie de renuncia tácita por asumir la nacionalidad de otro país.

    Por lo tanto, PPK no perdió su nacionalidad peruana al asumir la nacionalidad de EEUU porque no renunció a ella (no lo hizo expresamente ante autoridad peruana, ya expliqué en el post por qué el juramento ante autoridades de EEUU no es oponible al Perú). Pero es más, el hecho de que PPK haya sido tratado como peruano durante toda su vida sin interrupción, haría, en mi opinión, aunque eso no está en la ley (pero sí en la legislación comparada, como es el caso de Alemania, por ejemplo) que por actos propios, el Perú no pueda quitarle la nacionalidad hoy. PPK ya posee el estado de peruano y sería francamente inequitativo que el Perú pretenda quitársela hoy porque se equivocó hace 30 años.

    Saludos!

    Alonso

  4. Magda dice:

    Hola.Si alguien me podria aclarar .Tengo la doble Nacionalidad Boliviana y Española.si viajo a mi Pais de origen Bolivia ,con que pasaporte debo de entrar ? si pretendo quedarme un buen tiempo. gracias

  5. Loretta Franco dice:

    Soy Peruana de nacimiento, con la ciudadnia Americana. Me voy de retirada al Peru. Despues que me hice ciudadana Americana hace 30 anos nunca he renovado mi pasaporte Peruano; y con la ley Patriotica de USA, no es recomendable viajar con dos pasaportes asi que nunca renove mi pasaporte Peruano; pero si tengo mi DNI y siempre ejerso mi deber de votar como Peruana. Al llegar al Peru con pasaporte Americano, como puedo tramitar mi residencia en Peru y asi no estar ilegal una vez que se termine el permiso dado a la entrada al Peru por inmigaciones.

    • Alonso Gurmendi dice:

      Loretta, en realidad no deberías entrar al Perú como estadounidense. No conozco el contenido de la Ley Patriótica, pero no tiene nada de malo ni es ilegal usar dos pasaportes en viajes internacionales (yo lo he hecho varias veces mostrando abiertamente ambos pasaportes, incluso para entrar a y salir de EEUU). Lo que debes hacer es simplemente salir de EEUU con tu pasaporte estadounidense y en migraciones peruanas (en donde dicho sea de paso la Ley Patriótica no tiene ninguna validez) sacas tu pasaporte peruano y registras tu ingreso como peruana. Es decir, sales como estadounidense e ingresas como peruana. No deberías tener ningún problema.

      Saludos!

      Alonso

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