El Perú ante la Presidencia de la CAN

agosto 10, 2009

El Perú ha asumido la Presidencia pro tempore de la Comunidad Andina en una época particularmente crítica para la Organización. No solamente el bloque está marcadamente dividido en dos modelos de desarrollo claramente identificables (Bolivia/Ecuador vs. Perú/Colombia), sino que existen problemas específicos con cada uno de los miembros de la Comunidad que amenazan con fracturar la unidad del bloque. 

Ecuador hace poco incluso amenazó con retirarse de la CAN por el asunto de sus salvaguardas comerciales. Bolivia se encuentra en una etapa muy delicada en sus relaciones con el Perú, que recién parece estar mejorando. Colombia acaba de firmar un pacto con Estados Unidos sobre el uso de 7 bases militares que ha generado desconfianza en Ecuador y Bolivia. Perú y Colombia están en el proceso de firmar pactos comerciales con la UE que ni Ecuador ni Bolivia miran con buenos ojos. En fin, la región andina no podría estar más polarizada. En este contexto, ¿qué puede aspirar a hacer Perú en su Presidencia? ¿Realmente puede haber una integración viable si ante cada problema sus miembros amenazan con abandonar el Pacto? ¿Qué sucede con la integración en Latinoamérica que la vuelve tan lejana a los ideales que parecen haber hallado los pueblos de Europa, el Sudeste Asiático e incluso Arabia? 

A pesar de llevar décadas teniendo como meta la creación de un Mercado Común a imagen y semejanza del de la Unión Europea, el Perú debe estar plenamente conciente de que, durante su presidencia, la utilidad de la CAN no estará en la profundización de la integración comercial. En cambio, deberíamos adoptar un enfoque menos ambicioso comercialmente, pero igual de agresivo en temas de integración subregional. Por ejemplo, la CAN debería convertirse en un HUB de políticas para las naciones andinas, trazando metas comunes en aquellos rubros en que sea posible. Debemos procurar mejorar la integración en aspectos como títulos educativos, certificaciones nacionales, sistemas pensionarios, etc. La idea detrás de la integración, entonces, debería ser que si un peruano se gradúe en ingeniería en La Paz, ese título le pueda servir, sin necesidad de homologación en Bogotá y Quito. Que los procedimientos para constituir una empresa sean lo suficientemente similares en todos los países. Que uno pueda hacer uso del sistema pensionario independientemente del país donde se encuentre. Que las universidades de los cuatro países coordinen en lo que la región necesita en términos de profesionales. Existen miles de formas de integrarnos más sin tener que imitar a ciegas el proceso integrador de la UE. 

En efecto, creo que el problema principal de la CAN ha sido la concepción de la integración como una serie lógica y escalonada de pasos infranqueables: Zona de Libre Comercio, Unión Aduanera, Mercado Común, Unión Monetaria. Tal proceso puede funcionar para Europa, pero no necesariamente para Latinoamérica.

Cuando la Comunidad Europea fue creada, la clave detrás de su éxito fue que había sido modelada sobre la base de aquello que más unía a los pueblos de Europa: el comercio y producción de acero y carbón. Tal vez, en los Andes, deberíamos tratar algo semejante e integrarnos por aquello que nos une, más que por aquello que nos desune.

Alonso Gurmendi Dunkelberg

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El hombre del futuro y los alienigenas:Derecho extraterrestre y las relaciones internacionales en el espacio

agosto 9, 2009

Se cumplen 40 años desde que se pronunciaron, las mágicas palabra que cautivaron a grandes y chicos, y que hoy son un motivante recordatorio de los logros de la humanidad en los tiempos modernos; “Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”.  Fue hace 40 años que el hombre dejo de colonizar su propia orbe y se empezó la conquista de lo desconocido, del espacio.

Un tema poco tratado, y -en mi opinión- tan importante como la conquista de la luna en si, es su efecto en la relaciones internacionales, ¿Cuál es el rol derecho internacional en este nuevo esquema?, ¿se debe dejar atrás conceptos como nuevo y viejo mundo o relaciones hemisféricas?. Ha llegado el momento de innovar, de promover un Derecho Internacional que extienda su manto de influencia a las relaciones entre naciones en otros cuerpos celestes. Un derecho que desarrolle su situación jurídica, su forma de explotación, que responda las ya existentes interrogantes. ¿Que se debe entender por espacio ultraterrestre? ¿Debemos extrapolar los conceptos existentes o se debe generar una legislación nueva y detallada? Es momento de predecir y anticipar lo que nos depara el futuro, y así desarrollar una legislación donde el beneficiado sea la humanidad y no solo unas pocas naciones.

La normativa existente, aunque incipiente, se basa en el principio pro-humanidad y no pro-nación, buscando que el desarrollo en el espacio exterior se lleve en armonía y siempre a favor del interés de la humanidad. No existe nación que regule de manera extensa la exploración espacial, por ende nos encontramos en una fase donde derecho espacial es aun primitivo. Todo empezó en pleno auge espacial, fue las Naciones Unidas a través de distintos instrumentos jurídicos en su mayoría convenciones y tratados, quién plasmo el interés inicial de las naciones de una regulación espacial.  Los tratados que lideran está en este ambito del derecho internacional, son; en primer lugar el tratado del espacio ultraterrestre o “Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes”, el “Acuerdo sobre el salvamento y la devolución de astronautas y la restitución de objetos lanzados al espacio ultraterrestre” , el “Acuerdo que debe regir las actividades de los Estados en la Luna y otros cuerpos celestes”, entre otros. Pero me pregunto, con los pasos agigantados que da la ciencia ¿Es suficiente esta normativa?

Las Naciones Unidas, al ver el amplio desarrollo de tecnología espacial, a través de la Asamblea General aprobó un grupo de principios que deben de guiar en todo momento las exploraciones ultraterrestres, como la “Declaración de los principios jurídicos que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre”, donde se plasma que el espacio es de todos y que resulta propiedad de la humanidad. Así entre otros se señala que la exploración ultraterrestre es libre e irrestricta, y en protección a los interés de la humanidad la luna solo podrá usarse para fines pacifistas, evitando cualquier tipo de contaminación tanto en la luna como en cualquier otro cuerpo celeste. Sin embargo, se trata de principios rectores que no son vinculantes, dejando la protección del espacio al mero albedrío de las naciones. ¿Que va a ocurrir con la explotación de recursos?, ¿Quién es benefactor de las investigaciones realizadas, la humanidad en su totalidad, solo unas naciones? ¿Qué conviene más, que el espacio sea propiedad privada o territorio de la humanidad? ¿Se debe promover el desarrollo, quienes habitaran la luna u otro cuerpo celeste, a donde pertenecerán?

Las grandes potencias espaciales Estados Unidos y Rusia, ya no tienen la hegemonía espacial, cada vez más y más países desarrollan programas espaciales y nuevos actores se inmiscuyen y cobran su porción del espacio ultraterrestre. Países como China, India, la Unión Europea o algún nuevo gigante espacial, deben de ser tomados en cuenta en la normativa a desarrollarse del espacio, debemos dejar atrás la visión de la guerra fría donde solo dos potencias podían llegar al espacio y ampliar este espectro a mas naciones, que tarde o temprano van tomar el espacio por su propios medio. Pero, para llegar a un cambio relevante, es necesario desarrollar una normativa sin preferencias, donde los países en vía de desarrollo no sean marginados, del  beneficio obtenido, la exploración espacial, es y debe ser en beneficio de la humanidad.

Nuevas tecnologías se desarrollan y nuevas posibilidad se generan. Hoy en día un viaje comercial al espacio ya no es una utopía, basta un buen estado físico y pagar las altas tasas para ser acreedor de un boleto a las estrellas. Y, como salido de una película de George Lucas o un capitulo de Start Trek, la luna esta a la venta. Lo que suena como una broma futurista, o simplemente una forma de obtener dinero de ingenuos compradores, es posible. Existen distintas paginas Web que ofrecen este servicio, llámesewww.agentelunar.com o www.moonestates.com, ¿Cómo? A través de un vacío que se genera, al no haber una norma vinculante que prohíba la explotación de la luna por una empresas o particulares, salvo el tratado luna, “Acuerdo que debe regir las actividades de los Estados en la Luna y otros cuerpos celestes”, tratado que solo fue ratificado por 10 de los países miembros de las Naciones Unidas, permitiendo que la gente trance sobre predios lunares propiedad de la humanidad.

Entonces, queda claro con lo antes mencionado, que es necesaria una legislación que proteja a los viajeros en el espacio, que regule el desarrollo de la actividad espacial y que se termine inmiscuyendo en la normativa nacional de todos los Estados para preveer y predecir los cambios que nos trae el futuro. Existe una sobre explotación de recursos y un mal manejo de los mismos, no nos sentemos a esperar que pase lo mismo que en la tierra, cuando se intenta parchar el daño ya existente. Que no sean unos pocos los que se beneficien de las virtudes, de los recursos que se pueden obtener en el espacio ultraterrestre. Debemos buscar una solución donde todas las naciones tengan un porcentaje equitativo del mismo. Dependerá de nuestro esfuerzo lo que generaciones futuras puedan disfrutar, un espacio controlado por una sola nación, o que el derecho internacional se extienda al espacio y regule las actividades de naciones y particulares fuera de la tierra, ¿se debe tratar al espacio como se hace con la Antártida?

El debate sigue en pie, se debe entender que la luna, los demás cuerpos celestes y en general el espacio, es parte y herencia de la humanidad, o debe ser tratado como tierra de nadie, como nuestro planeta en sus inicios donde aquel mas poderoso tomaba la posesión y propiedad de la tierra que tocaba, permitiendo la creación de la propiedad privada y protegiéndose por la normas aplicable a la misma. Que se busca la explotación indiscriminada del espacio o la protección del espacio ultraterrestre para generaciones futuras. De una forma u otra la única manera de responder las interrogantes es por medio de un esfuerzo conjunto de la naciones y de una ardua discusión para preveer el futuro y no parchar una vez que el daño ya este hecho.

Sebastian Marcelo Elias Sardiña